El ABC del seguro: los términos básicos, en español
Prima, deducible, coaseguro, preexistencia, suma asegurada… Aquí te explicamos sin jerga las palabras que vas a escuchar al cotizar un seguro.
Por Equipo MSS
La primera vez que alguien te pasa una cotización de seguro, parece que está en otro idioma. Coaseguro, deducible, preexistencia, periodo de espera, suma asegurada, vigencia. Mucha letra, poca claridad.
Aquí te dejamos un glosario en cristiano. Si después de leerlo te queda alguna duda, ya sabes — un WhatsApp y lo platicamos.
Prima
Es lo que tú pagas. Punto. Puede ser anual, semestral, trimestral, mensual, quincenal o semanal. Mientras más fracciones, normalmente hay un pequeño recargo, salvo en algunas pólizas de Vida donde tenemos pagos quincenales o semanales sin recargo.
Ejemplo: Tu GMM cuesta $24,000 al año. Esa es tu prima anual. Si pagas mensual, son $2,200 al mes (con un mini recargo por fraccionar).
Suma asegurada
Es el techo de lo que la aseguradora va a pagar por un evento (o por todo el año, según la póliza). Si tu suma asegurada en GMM es de $5 millones y tu cirugía cuesta $300,000, no hay problema. Si tu cobertura fuera de $200,000 y la cirugía cuesta $300,000, la diferencia la pagas tú.
Ejemplo: Vida con suma asegurada de $2,000,000. Si te pasa algo, tu familia recibe esos $2 millones.
Deducible
Es la parte que tú pagas en cada evento antes de que entre la aseguradora. Mientras más alto el deducible, más barata tu prima — y al revés.
Ejemplo: Tu GMM tiene deducible de $20,000 y te internas por una cirugía de $200,000. Tú pagas los primeros $20,000; la aseguradora se hace cargo de los $180,000 restantes (sujeto al coaseguro, ver abajo).
Coaseguro
Después del deducible, la aseguradora paga un porcentaje y tú pagas otro. Lo normal es 90/10 (la aseguradora cubre el 90%, tú el 10%) hasta un tope que se llama coaseguro máximo.
Ejemplo: Misma cirugía de $200,000, deducible de $20,000, coaseguro 10%. Tú pagas $20,000 + 10% de $180,000 = $38,000. La aseguradora paga $162,000. Y si tu coaseguro tiene tope de $30,000, en realidad pagas menos.
Preexistencia
Es cualquier condición o enfermedad que ya tenías antes de contratar el seguro. Las aseguradoras generalmente no las cubren — o las cubren con un periodo de espera largo.
Por qué importa: Si contratas tu GMM joven y sano, todo lo que te pase después está cubierto. Si esperas a tener una enfermedad para contratarlo, esa enfermedad va a quedar excluida.
Periodo de espera
Tiempo que tiene que pasar desde que contratas el seguro hasta que ciertas coberturas entran en vigor. Aplica para cosas como parto, padecimientos congénitos, cirugías programadas.
Ejemplo: Periodo de espera de 10 meses para parto. Si te embarazas el día 1 de tu póliza, el parto no está cubierto. Si te embarazas en el mes 11, sí.
Vigencia
El periodo en el que tu póliza está activa. Normalmente es de 1 año, renovable. Es crítico no dejar que se venza, porque al renovar tarde pierdes antigüedad y las preexistencias se reactivan.
Antigüedad
Los años que llevas continuos con la misma póliza (o con la misma aseguradora). Es dinero invisible: a más antigüedad, más beneficios — cobertura de preexistencias, mejor servicio, condiciones consolidadas.
Por eso siempre decimos: renueva con el mismo broker, no te cambies de aseguradora sin pensar.
Reclamo
Lo que se llamaba “siniestro” en el lenguaje viejo. Es cuando avisas a la aseguradora que pasó algo y necesitas usar tu cobertura. En GMM es una hospitalización; en Daños, un choque o un robo; en Vida, el fallecimiento del asegurado.
Cláusula
Cada uno de los artículos de tu póliza. Las importantes: cobertura (qué cubre), exclusiones (qué no cubre), procedimiento de reclamo (qué hacer cuando pasa algo).
Exclusiones
Lo que la póliza no cubre. Es la sección que casi nadie lee y la que más sorpresas da. Algunas son lógicas (autolesión, actos de guerra) y otras son específicas de cada póliza (deportes extremos, ciertas medicinas).
Lo que sí te recomendamos: la próxima vez que recibas una póliza, pídenos que te leamos las exclusiones contigo. Te toma 10 minutos y te ahorra años de problemas.
¿Te gustaría que te expliquemos en español tu póliza actual? Mándanos un WhatsApp con tu carátula y te la leemos contigo. Sin compromiso, sin papeleos, sin letra chiquita.